Los exploradores, el software más utilizado para acceder al contenido del internet, son quizás unos de los mayores peligros a la privacidad en línea; la gran mayoría envían datos personales sin nuestro consentimiento y les permiten a los sitios web almacenar cookies que contienen información única identificable con el usuario. Consecuencia de esto es el sentimiento de déjà vu que experimentamos tras buscar un producto y toparnos luego con publicidad para ese mismo producto en todas nuestras redes sociales.

Encontrar un explorador que mantenga la privacidad del usuario y modificar las preferencias del mismo según sus necesidades individuales es parte esencial de la experiencia del usuario en el internet.

Hoy en día, hay disponibles tres exploradores que ofrecen buenas características de privacidad desde un inicio o que pueden ajustarse para lograrlas:

Tor

Trataremos el tema de Tor por separado en otro artículo de la sección avanzada. En breve, sin embargo, Tor es un software gratuito y red abierta que permite al usuario defenderse contra la vigilancia en redes y el análisis de tráfico en línea.

Brave

Brave es un explorador web gratuito de código abierto desarrollado por Brave Software Inc. Se basa en el explorador Chromium, el cual por defecto bloquea publicidad y rastreadores en la web.

Firefox

Por último está Mozilla Firefox, un explorador muy popular. Para hacerlo más seguro, el usuario deberá calibrar los ajustes de privacidad (algo importante, pues el explorador no es particularmente privado por sí mismo).

Hay algunos otros exploradores que ofrecen accesorios o extensiones de privacidad; un ejemplo es Privacy Badger, el cual se encuentra disponible para Chrome, Opera y Firefox. Estas extensiones mejoran la experiencia de privacidad y hacen del explorador favorito del usuario un software más confiable. Puede leer más sobre estos programas en nuestro artículo sobre ad blockers.

Desafortunadamente, muchos exploradores transmiten impresiones digitales que permiten a los sitios web rastrear al usuario utilizando su información de ajustes y configuración, y aunque hay un encabezado de “no rastrear” que el explorador transmite a los sitios para indicarles no guardar la información sobre usuario, muchos deciden no respetarlo.

Evitar por completo el almacenamiento de cualquier huella electrónica del usuario es muy difícil, por lo que la solución más completa es descargar y utilizar Tor, aunque navegar con otros exploradores adicionados con extensiones como Security Badger puede también mejorar tu nivel de seguridad.

Otro mecanismo poderoso contra el almacenamiento de huellas electrónicas es deshabilitar JavaScript, pues esto trunca los métodos que los sitios web utilizan para detectar cosas como fuentes o plugins. Desafortunadamente, JavaScript también es necesario para que muchos sitios funcionen correctamente.

Resumen

Resulta difícil que el usuario se proteja por completo de que un explorador almacene huellas electrónicas o sea rastreado sin utilizar un navegador especializado como Tor, pero aun así es posible lograr mucho.

Utilice los exploradores mencionados anteriormente, ajuste sus preferencias de seguridad y realice esta prueba para determinar si su explorador está transmitiendo información única e identificable (una huella electrónica) a los sitios que visita.